Por este secreto estoy preso

 

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Cuando decides rendirte y entregar tu vida a Dios de verdad, todo cambia. Ya los planes no son como antes y la vida se convierte en una verdadera aventura. Yo nunca me imaginé que Dios sería así. Nunca me imaginé que el amor era en realidad ese sentimiento tan dulce, poderoso e indescriptible que puede transformar vidas. Muchas veces había leído sobre personas que habían cambiado para bien por iniciar en los caminos de Dios, sabia de testimonios cristianos y cosas por el estilo, pero luego solo los olvidaba.

Una noche estaba leyendo el testimonio de Gloria Polo y cuando lo hice Dios sorprendentemente me quitó el velo de los ojos y yo simplemente creí. Todas las palabras que estaban allí escritas eran de alguna forma para mí. La fuerza que tiene Dios es increíble y sobrepasa todo. Unos años atrás de haber leído ese testimonio yo le había dicho a Dios que me rendía y así lentamente fue acercándome a su gracia, hasta que no pude resistirme más a su bondad y ahora y si es su voluntad alguien leerá esto y quizás quiera saber más, quizás se pregunte más cosas, quizás no entienda nada ahora, pero si decide oír el susurro de la voz de Dios, si decide rendirse a su vida misma, va a abrir una puerta hacia el otro lado y va a encontrar las respuestas de su existencia.

Yo una vez toqué esa puerta, muchas veces quizás porque siempre sentí que algo me hacia falta y sé que Dios puso eso en mí para encontrarme. El día que esa puerta se abrió había un universo infinito de conocimiento. El azul se volvió más azul. El verde más verde, los arboles respiraron, oí a los pájaros cantar, el frío dejó de estorbarme, las estrellas se volvieron los ojos de Dios y las personas su creación perfecta.

Pero entonces también descubrí el secreto por el que estoy preso: el secreto de Cristo. (Colosenses 4, 3), pues es un secreto que no todos quieren oír.

 

 

El muro

Hay un muro que nos divide. Hay una pared tan grande y pesada que nos separa. En un lado están algunos atrapados y nunca podrán salir y en el otro están los que están libres.

Sin embargo, los que están libres también están presos. No saben cómo revelar ese descubrimiento hermoso. Se están moldeando para hacerlo, pero han logrado abrir esa puerta y han encontrado un mundo nuevo lleno de un amor que no tiene nombre.

Y los que están atrapados prefieren seguir allí porque de antemano saben de qué les están hablando y no quieren pensar en eso. Es mejor quedarse estancado en su lugar de confort donde rigen sus propias decisiones y una libertad que no existe.